sábado, 15 de noviembre de 2008

PREMONICIÓN

Llegué, te vi, me miraste,
y ya nos conocíamos.
Sueño premonitorio,
destino inamovible,
encuentro obligatorio.
El recorrido del asfalto charro nos llevó lejos, muy lejos,
más allá de lo imaginable.
Entre tu boca y la mía, solo el licor.
Ahora regreso del exilio de tu sofá,
deseando una palabra más,
un minuto más.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

cada dia me sorprendes mas
[bravo]*

cuandolohasperdido dijo...

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